También encontramos algunas formas de escribirles a los chicos, en prosa sencilla.
Y tocar sus corazones, la punta de sus corazones vulnerables de roto amor.
Ay si algún día se animaran a hablar de nuestros sueños de fanáticos. ¿Al fin y al cabo no somos más que fanáticos? de la vida y de las cosas que brillan cuando están limpias, las cosas nuevas, cosas y conceptos color celeste o rosa. Para los chicas van a ser libros y chupetines, y malditas experiencias traumáticas. Y para los chicos van a ser álbumes destrozados, una revista vieja sobre el colchón y polvo, polvo en las manos.
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